Básicamente, es como el amigo que siempre quise tener: Tontillo, gracioso y con chispa, alguien a quien todo el mundo quiere y que no se corta ante nada, ése es mi pequeño Doger.
Éste pelirrojo siempre estuvo en mi cabeza y gracias a mi gran amiga Ori-Piffia, pude conseguir darle forma y cogerle el cariño que le tengo ahora.

Aquí va un pequeño dibujo hecho en el photoshop, le he dibujado
en plan pequeño y gracioso, pero en realidad el chaval tiene veintidós años y está de muy buen ver.
¡Saludos a todos y que tengáis un buen día!
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