Le he llamado Klaus, un nombre sencillo y a la vez agradable al recordar a aquel gordito de rojo en navidad. Es un "elfo alemán", llamado así por su fuerte acento al hablar y su extraña fuerza.
Le acompaña un bichito amarillo llamado Puik, por el sonido que emite para comunicarse.
Por ahora no tengo muy clara la historia que haré con éstos dos, solo se que se van a llevar algo mal, pero que no podrán evitar estar juntos.
¡Espero que os aya gustado y que paseis un buen dia!

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